viernes, 12 de agosto de 2016

Los Electrodomésticos en Nuestra Cocina.


Si bien es cierto que los aparatos electrodomésticos nos facilitan la vida en muchos sentidos, también nos la complican, y esto puede apreciarse especialmente en la cocina.

El primer problema es elegir los adecuados y necesarios, de acuerdo a nuestros gustos y requerimientos específicos, lo bueno es que en la actualidad el mercado ofrece un sinfín de opciones y para todos los presupuestos. Solo hay que investigar un poco y gracias a Dios… ¡Existe el Internet!

El segundo problema es su conservación, mantenimiento y limpieza. Para empezar, hay que aprender a usarlos correctamente para sacarles buen provecho y evitar riesgos, cerciorándonos de que cuentan con la garantía suficiente para el caso de descomponerse y que existen posibilidades de reparación y refacciones en la localidad.

El tercer problema, es la seguridad. Siempre se ha dicho que “Más vale prevenir que lamentar” y no hay que echar esto en saco roto, lo que significa que antes de adquirir nuestros aparatos electrodomésticos debemos verificar que contamos con la estructura básica adecuada para instalarlos, y me refiero a instalación eléctrica, voltaje, cableado, contactos, y desde luego, el lugar adecuado para colocarlos.

Por otra parte, hay que valorar el costo-beneficio real, en función del ahorro de tiempo que aparentemente ofrecen, el espacio que requieren, y la ayuda que verdaderamente proporcionan. Esto es algo que cada quien tendrá que determinar en función de sus propias necesidades, por ejemplo: a mí me parece que una picadora de verduras es poco funcional cuando, como es mi caso, se cocina para pocas personas, en primer término, me consume electricidad (que no es nada barata donde yo vivo), tiempo para armarla cada vez que la uso, para limpiarla, y aunque no ocupa tanto espacio como lo hacen las lavadoras, si debo destinarle un lugar en la repisa que podría ser más provechoso con otro equipo, además, el principal motivo es que no me es fácil graduar el tamaño del picado, por esto y otras cosas, prefiero serle fiel a mi tabla y cuchillo para picar.

Los electrodomésticos más comunes son principalmente el refrigerador, la estufa, y la campana extractora, pero también es importante contar con una buena licuadora, tanto para hacer batidos finos, como para triturar hielo y otros alimentos, un  microondas de buen tamaño, tostadora, batidora, Olla de lento cocimiento (es recomendable que tenga capacidad de unos 6 litros), freidora, parrilla eléctrica, cuchillo eléctrico, cafetera, lavavajillas, procesador, extractor de jugos, exprimidor, purificador o dispensador de agua.




lunes, 1 de agosto de 2016

Utensilios indispensables en su cocina.


En la actualidad, el mercado esta lleno de maravillas tecnológicas que se han creado con el único fin de ayudarnos a lucir como expertas en la cocina, sin embargo, siendo sinceras, no requerimos de tanta sofisticación para preparar comidas maravillosas y saludables para nuestra familia y amigos, pero si hay algunas cosas básicas que no pueden faltar y a continuación voy a mencionar las que para mi son indispensables:

  • Un buen juego de cuchillos que incluyan en primer término el cuchillo carnicero, el cuchillo del chef, el de pan, y el filetero.
  • Un juego de cucharones y palitas volteadoras, lo recomendables es que sean de materiales plásticos, que no  se oxiden ni rayen nuestros sartenes y que sean fáciles de mantener limpias, además de económicas.
  • Tenazas de panadero, de preferencia de metal que sirvan para voltear las carnes o alguna otra cosa sobre el calor de la estufa o asador.
  • Sacacorchos y abridor de botellas, recomiendo uno robusto para que sea durable ya que los de plástico o muy delgados es muy fácil que se rompan o deterioren.
  • Tijeras, de preferencia de hojas de acero inoxidables, pueden ser las especiales para cortar pollo, pero unas tijeras normales, grandes y con buen filo siempre serán útiles en la cocina.
  • Coladores, al menos tres tamaños, en lo personal prefiero los de plástico.
  • Sartenes, uno grande de al menos 28 cms con tapa, uno mediano y uno pequeño, estos deben tener una capa protectora y antiadherente que no se desprenda con el calor, los de aluminio son excelentes pero requieren de cuidado y mantenimiento especial para mantenerlos con buena apariencia.
  • Olla profunda, una grande, de al menos 6 litros de capacidad y una mediana podría ser suficiente.
  • Olla express, ayudara a ahorrar tiempo y energéticos en el cocimiento de algunos alimentos.
  • Un Wong, funciona excelente para saltear verduras y otros alimentos. Su forma convexa permite aprovechar muy bien el calor y concentrar los sabores.
  • Tabla de picar, recomiendo las de materiales plásticos que pueden lavarse y desinfectarse fácilmente, lo ideal es de al menos unos 40 cms de largo. 
  • Comal, recomiendo el de dos hormillas, grueso para que no pierda su forma, si es de fiero debe tratarse primero para que no contamine los alimentos, y si es de acero, hay que cuidarlo para mantenerlo en buen estado.
  • Juego de refractarios, ya sean cuadrados o redondos, es cuestión de preferencias. Al menos de tres tamaños diferentes.


En otra nota hablaremos de los electrodomésticos, así como de los accesorios complementarios que son de gran ayuda en la cocina, pero si piensan que me falto algo en esta lista de utensilios básicos, por favor, no dejen de anotarlo aquí abajo, en los comentarios. Gracias por leerme y los espero en la próxima publicación.

lunes, 4 de julio de 2016

Los tips de Juanita.


Tips from Juanita Mejía

Gracias por el envío, estos tips de Juanita me parecen interesantes y pienso que definitivamente nos pueden facilitar las cosas en la cocina.

  • Como fundir chocolate:
No tener afán.

  • Hacer chocolate fundido en el microondas. Primero, asegurar que el bol y los demás utensilios están perfectamente secos. Luego poner trozos de chocolate en un bol apto para microondas, colocarlo y poner el aparato a 50% de potencia. Cada 30 segundos, pararlo, abrirlo y remover el chocolate. Cuando está casi fundido, reducir los intervalos a cada 10 segundos. Hasta obtener una consistencia suave.

  • Fundir chocolate al baño maría pero no al fuego. Se tarda más tiempo en fundirse que el método del microondas, pero se hace solito y no tienes que estar pendiente. Se llena una olla grande con agua y se calienta hasta que esté hirviendo. Se ponen los trozos de chocolate en un bol profundo, y se coloca el bol en el agua, sin que el agua llegue arriba de todo claro está. Tapar todo con un paño de cocina grande, limpio y seco (no con una tapa, ya que creará vapor y eso es malo para el chocolate fundido) y hacer otra cosa. A los 25 minutos, volver y remover chocolate. Debería estar fundido de todo. Si no es así, añade más agua caliente y esperar un poco más.

  • Caramelo Líquido.
  • Para flanes y mil cosas más hacer el caramelo líquido bien es un arte.

  • Por cada 25 gramos de azúcar hay que poner 1 cucharada de agua fría. Para que el caramelo quede más líquido y pueda extenderse mejor, un buen truco es agregar un chorrito de zumo de limón al agua.

  • Utilizar una cazuela baja (o una sartén antiadherente) con el azúcar y el agua y hay que llevarla a ebullición lentamente. Pasará de un espeso "jarabe" a ir adquiriendo una tonalidad oscura.

  • En el momento que tengamos el caramelo oscuro debemos mover la cazuela -sin utilizar espátula- suavemente para esparcirlo por aquellas partes donde el azúcar no se ha deshecho todavía.

  • Cuando el caramelo adquiera el color deseado (nunca negro, rubio- dorado - oscuro, de lo contrario será demasiado amargo) , quitarlo y utilizarlo inmediatamente, antes de que se endurezca.

  • Si se endurece, un truco para recuperalo es agregar una cucharada de agua y volver a llevar la mezcla a ebullición suave.

  • Batir claras a punto de nieve.
Aunque es una cosa sencilla tiene sus trucos:

  • NO interesan huevos muy frescos (recién puestos), eso sí, siempre dentro de la fecha en la que pueden consumirse. Si fueran muy frescos hay un truco que es separar las claras de las yemas la noche antes y dejarlas en la nevera bien tapadas (con papel transparente). Incluso las claras se pueden congelar. En todo caso recordar que no haya restos de yema en las claras en el momento que las separemos.

  • Utilizar un recipiente bien limpio -sin rastro de grasa- y seco.

  • Si utilizamos batidora eléctrica, es mejor si primero las batimos un ratito con el tenedor hasta que estén ligeramente esponjosas.

  • Deben batirse con un pellizquito de sal, este es el truco para que salgan firmes.

  • El movimiento circular batiendo las claras debe ser de abajo hacia arriba; así se incorporará más aire favoreciendo su esponjosidad; no hacer movimientos horizontales.

  • El truco para saber si las claras están montadas es si al dar la vuelta al recipiente con las claras que hemos montado no se caen. Aunque suele ser más prudente inclinar el recipiente y comprobar que no se escurren.

  • Crema chantilly.
  • Para prepararla es necesario que la crema de leche este bien fría y la proporción es de 100 gr de azúcar glass por cada litro de crema y no se olviden de perfumarla con esencia de vainilla   en el último momento.

  • Si van a utilizarla para decorar tartas o tortas y desean que se mantenga firme y en su lugar, bastará con agregarle durante el batido una cucharada de gelatina sin sabor diluida en agua por cada litro de crema de leche.

  • Si lo que desea es que resulte mucho más liviana puede agregarle una clara de huevo durante el batido por cada litro de crema.

  • Dulce de leche casero sin grumos.
  • Cuando haga dulce de leche, un secreto para tener en cuenta es que al terminar la cocción debemos enfriarlo en baño maría inverso, es decir en agua fría con hielo, revolviendo continuamente con cuchara de madera, para que nos quede liso y sin grumos, al enfriarse también espesará.

  • Cuando vayamos a cortar una torta.
  • Hay que esperar a que se enfríe totalmente. Así no se va a deshacer al momento de cortar.

  • Algo que nunca hay que olvidar.
  • Lavarnos siempre las manos
  • Limpiar bien los utensilios antes y después de utilizarlos
  • El lugar de trabajo tenerlo limpio y organizado 
  • No tener alimentos vencidos ni en mal estado 
  • Recuerde precalentar el horno y no sobrecalentarlo 
  • No sobrecalentar la batidora.




miércoles, 25 de mayo de 2016

Llego la hora de cambiar de estufa


A quienes nos gusta cocinar, definitivamente nos hace falta contar con una buena estufa, herramienta indispensable que debe responder a nuestras necesidades, pues no es lo mismo cocinar para una familia, para una gran cantidad de personas en algún servicio comercial, o a nivel industrial; en un sitio abierto o al aire libre, que en un espacio interior como el de una casa o un departamento.
Lo bueno de la época en que nos tocó vivir es que en el mercado existen muy diversas opciones, y dependiendo de nuestros requerimientos particulares podemos elegir no solo el tipo, sino el estilo que más nos convenga. 
Así es como encontramos estufas con un sistema de autolimpieza, que desde mi punto de vista es extremadamente útil. Esto viene en diferentes tipos - el de combustible o gas, eléctrico, leña o carbón, de inducción o de convección. 
La estufa autolimpiante para cocinar en casa es muy práctica, ya que se limpia por sí misma como su nombre lo indica, elimina las impurezas que pudieran adherirse en sus planos y nos evita tener que frotar, usar productos químicos y la fatiga innecesaria, pero es posible que no funcione adecuadamente en cocinas de alto volumen.
Otro tipo de estufa que podría elegir es la tradicional, con sus quemadores, que los hay diseñados para cocción rápida o lenta, de fuego suave y tipo parrilla, o incluso, también las hay que tienen un quemador wok. 
También las hay con elementos radiantes que cocinan más rápido y también son fáciles de limpiar. Uno tiene que tener en cuenta que los elementos más gruesos se calientan más rápido y que son mucho más duraderas que sus contrapartes más delgadas. 
Las estufas de inducción tienen sus particularidades por lo que hay que aprender a utilizarlas pues son muy diferentes a las parrillas electricas.
Por otra parte, existen las que cuentan con elementos superiores suaves con cubiertas de vidrio cerámico que proporcionan calor inmediato, y la limpieza es facilísima y además se ven muy atractivas y modernas
Otra característica a elegir son los hornos de convección. Se puede elegir entre gas o eléctrico. Los hornos de gas vienen con controles de temperatura extremadamente precisos, mientras que los hornos eléctricos ayudan a los alimentos a cocinarse a una velocidad muy uniforme. Incluso hay estufas que tienen un sistema de cocción dual que le permite utilizar tanto el gas como la electricidad. Mientras que quizás otras personas prefieran estufas para cocinar al aire libre que las hay de combustible, leña o carbón.

Ahora, en el mercado hay muchas marcas y precios, factores importantes para tomar la decisión correcta, pero le aconsejo que no permita que el dinero sea una limitante para conseguir la estufa adecuada para usted, ya que es algo que va a usar con gran frecuencia y durante mucho tiempo, por ello es que, si va a cambiar de estufa y su presupuesto es limitado, quizás los mini creditos personales sean una buena opción para usted. En el siguiente enlace podrá ver información interesante sobre este tema: http://www.dineritoahora.es/minicreditos/




lunes, 2 de mayo de 2016

La Tortilla de Patatas



Algunos estudiosos afirman que la “torta de papa” ya la elaboraban los incas, aunque posiblemente sin huevos y, claro, mucho menos de gallina.

En Europa, la tradición culinaria de la tortilla se remonta a tiempos muy antiguos, una torta que los romanos hacían a base de leche y huevos, pero sin patatas. Habría que esperar al descubrimiento de América para la importación del tubérculo. Y todavía pasarían muchos años hasta que a alguien se le ocurriese freírlas y mezclarlas con huevo.

Circulan muchas teorías sobre el creador de tamaño prodigio. La más extendida cuenta que fue una campesina que vivía en la serranía de Navarra. Una noche visitó su hogar Tomás de Zumalacárregui, general del ejército carlista, y le pidió algo de comer. Con su paupérrima despensa, la mujer improvisó un plato con lo poco que tenía: patatas, cebollas y un par de huevos.

La cena gustó tanto al militar que no encontró mejor sustento con el que alimentar a sus tropas. La -tortilla de patatas- se hizo así célebre durante la primera Guerra Carlista, y a ella se le atribuye la fortaleza de los soldados que protagonizaron el Sitio de Bilbao.

La historia parece verosímil, aunque fechar en esa época el nacimiento de la tortilla es arriesgado, teniendo en cuenta que este sitio tuvo lugar en torno a 1835 y la primera referencia escrita a este plato data de 1817. Se trata de un documento anónimo dirigido a las Cortes en el que se denuncian las míseras condiciones de los agricultores navarros.

La misiva, titulada "Memorial de la Ratonera", relataba así la escasez de los campesinos: “Sólo dos o tres huevos en tortilla para cinco o seis, porque nuestras mujeres la saben hacer grande y gorda con pocos huevos, mezclando patatas, migajas de pan u otra cosa”.

Toda la gloria recayó sobre los navarros hasta que una investigación de Javier López Linaje, científico titular del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, removió los cimientos de la historia de la tortilla. Según este investigador, especializado en estudios sobre la llegada de la patata a España, la tortilla de patata, o al menos su “origen conceptual”, nació en Villanueva de la Serena (Badajoz).

La prueba se basa en un archivo de 1798 en el que se registra el invento auspiciado por dos nobles ilustrados, Joseph de Tena Godoy y Malfeyto y el Marqués de Robledo, que buscaban un alimento nutritivo y barato que aliviara las numerosas hambrunas que asolaban Europa. La solución fue una especie de “tortitas” hechas a la sartén con huevo y patatas.

Fuera de quien fuese el invento, lo cierto es que la tortilla lleva más de dos siglos triunfando y ha traspasado fronteras hasta adquirir condición universal. Se come tortilla de patatas en Tokio, Londres, Nueva York o Buenos Aires, pero en ningún sitio como en España. Gran fama tienen las de Betanzos, San Sebastián, Logroño o Palencia, aunque cada uno dirá que la mejor tortilla es la que elabora su madre.

En la tortilla de patatas son importantes el aceite, los huevos y sobre todo la calidad de la patata. Usa patatas de calidad y huevos frescos.

La mejor sartén para hacer una tortilla es la de hierro. Cuando las patatas se fríen a fuego lento, es importante que se muevan con asiduidad para que no se peguen al fondo de la sartén. Para que la tortilla quede más jugosa, deja primero enfriar las patatas y luego mézclalas con el huevo. Para que salga bien, nunca hay que hacerla con más de 6 huevos.

Las patatas, una vez fritas en abundante aceite de oliva, se deben dejar a remojo en el huevo batido, al menos durante 10 minutos, para que se empapen y adquieran la consistencia adecuada. ¿Quieres una tortilla de patatas diferente? Añade un chorrito de cava a los huevos; quedará deliciosa.

Para hacer una tortilla más esponjosa separa las claras de las yemas y bátelas por separado. Monta las claras a punto de nieve y luego añade las yemas. También puedes echar a la mezcla un chorrito de leche o de cerveza.

Buenas patatas para tortilla son las variedades Spunta, Kennebec, Monalisa, Nagore y Maika, aunque, en general, es apropiada cualquiera de piel amarilla, carne blanca y poco harinosa.

Una forma de conseguir una tortilla jugosa y tierna, es hacer dos tortillas en dos sartenes a la vez, mitad y mitad: así podemos controlar mejor el cuajado en la superficie. Luego las uniremos de manera que una sea la cubierta de la otra.